Hay un ataque cada vez más común y con un nombre raro, raro: credential stuffing. ¿En qué consiste? En que los ciberdelincuentes reutilizan alguna de tus contraseñas robadas para probar suerte en todas tus cuentas: correo, redes sociales, banca online… Si usas la misma clave en varios sitios, con que una sola se filtre ya estás vendido.
Imagina que tu contraseña de una tienda online se ve comprometida. Los atacantes la prueban en Netflix, Gmail, Amazon o tu banco. Y si coincide, entran sin hacer ruido, como si fueras tú.
La buena noticia es que puedes ponérselo muy difícil siguiendo unas reglas sencillas:
- Usa contraseñas únicas y largas para cada plataforma/servicio.
- Activa siempre el doble factor de autenticación. Una clave más un código SMS o tu huella digital es mucho más seguro.
- Comprueba si tu correo aparece en filtraciones con herramientas como haveibeenpwned.com.
Una sola contraseña no debería ser la llave de toda tu vida digital. No lo olvides: proteger tus credenciales es proteger tu tranquilidad.





