Te quedas tirado en la carretera por una avería en tu coche. Enciendes la baliza V-16.
Llamas a tu seguro y respiras aliviado pensando: “ya está, en nada viene la grúa”.
Y, de repente, aparece una.
Rápida. Muy rápida. Antes incluso de que tu asistencia en carretera te confirme nada.
El operario es amable, resolutivo y transmite seguridad. Dice que viene a ayudarte, carga el coche y propone llevarlo a un taller cercano. Hasta aquí, todo parece normal.
Estas grúas no hacen nada ilegal en sentido estricto: recogen tu vehículo y lo trasladan. Pero actúan aprovechando un momento de estrés, urgencia y desconocimiento. No tienen acuerdo con tu asistencia en carretera y, en muchos casos, te piden el pago por adelantado.
El resultado suele ser el mismo: tu coche acaba en un taller que no conoces y una factura que tu seguro no tiene por qué asumir porque no tiene convenio con esa grúa.
¿Por qué pasa esto ahora más que antes?
Porque con las balizas V-16 la geolocalización del vehículo puede detectarse con mayor rapidez, y algunos aprovechan esa información para adelantarse a la asistencia oficial.
¿Cómo evitarlo?
- Ten siempre a mano el número de asistencia en carretera de tu aseguradora.
- Cuando llames, pide datos concretos: matrícula o identificación de la grúa que va a acudir.
- No aceptes ayuda de una grúa que no haya sido enviada por tu seguro.
- No pagues nada por adelantado sin confirmar antes con tu compañía.
Quedarse tirado en la carretera ya es bastante incómodo.
Evitar problemas añadidos es, muchas veces, cuestión de parar un segundo… y hacer una llamada más.





